Yonathan Saura

Nací en el año 1992, me crie en un pequeño pueblo en el centro de Uruguay. Parte de mi infancia la pasé en la Ciudad de la costa de Maldonado para luego volver casi en a adolescencia a mi pueblo natal en el interior del país, en el que estoy establecido hasta ahora.

El dibujo siempre estuvo presente en mi infancia, los lápices y el papel siempre fueron algo cercano para mí; los días de lluvia en los que solíamos acomodarnos con mis primos a dibujar, digamos que dibujaba con frecuencia desde pequeño porque fue algo que me apasionó desde muy niño. Para mí no era diferente de salir a jugar, así comenzó a adquirir mas relevancia con el pasar del tiempo transformándose en algo rutinario, algo que se me hacía cada vez más divertido pues a medida que seguía haciéndolo iba mejorando en cada aspecto, eso me ilusionaba a seguir creando personajes y mundos que imaginaba en mi cabeza.

Para mí era el intento más cercano a traer fotos y evidencia de lo que veía del otro lado de mi imaginación, mientras más reales pudiera plasmar las ideas más me ilusionaba. Era como cuando aprendías a hacer algo que tiempo atrás parecería ser muy difícil para ti, como aprender a andar en bicicleta por primera vez, esta sensación era algo similar con la diferencia que se repetía una y otra vez con cada dibujo que hacía, eso era lo que sentía; por ese motivo nunca tuve una razón para abandonarlo.

Luego de la adolescencia me lo tomé más seriamente. Una cosa llevó a la otra, y gracias a internet descubrí un mundo nuevo, con “artistas digitales” increíbles. Descubrí los medios digitales para dibujar en el año 2010.

El dibujo estaba repleto de posibilidades y los materiales eran accesibles; no tenía límite creativo, el límite era sólo la imaginación.

Con esto no solo crecieron mis ganas por crear, gracias a este universo que he venido descubriendo y a los artistas increíbles de quienes saqué toneladas de inspiración y motivación, actualmente vivo de esto. También en ocasiones fue tan abrumador y desalentador que aparecían bloqueos creativos, pero eso es parte del oficio.

En 2012 conseguí mi primera tableta digital, pude conseguir una computadora decente para poder comenzar a dibujar de manera más profesional, intentando ubicarme a un nivel profesional para conseguir un buen trabajo en el ámbito. Así que comencé a hacer mis primeros contactos, mis primeros encargos, primero a nivel nacional (encargos mayormente para bandas nacionales de rock, metal y géneros similares). Luego fueron apareciendo escritores de distintos países, y me vi haciendo tapas para libros y para algunos músicos. Hoy día recibo más demanda por parte de escritores, gente que está invirtiendo en marca personal y precisa diseños para su ropa, un mínimo para músicos y el resto para juegos de mesa y editoriales.

“A aquellos que conectan sus almas con una sola mirada, y en su rostro se dibuja la vida.“

He aprendido cuando pules tu trabajo obtienes grandes resultados, incluso si no eres un artista super reconocido, si lo haces bien a la gente le gustará; las redes son una herramienta muy importante para auto-promocionarte, no lleva esfuerzo publicar lo que haces con la mayor frecuencia posible, teniendo metas claras a corto plazo, prestando mucha atención al trabajo personal, puliendo y compartiendo, las propuestas de trabajo vienen solas y si haces bien las cosas la gente está dispuesta a pagar lo que sea necesario por tu pasión. En caso que tu meta sea trabajar para determinada compañía o empresa, ahí está muy claro que deberás adaptarte a sus estilos y preferencias.

Hoy asumo que la suma de mis experiencias en el mundo del dibujo y el arte me han desarrollado ojos más críticos. La experiencia también me ha permitido a manejar los fracasos y los bloqueos; en ocasiones abandono un proyecto unas horas e incluso días, y retomo cuando siento que se ha ido el bloqueo. Sentirse desorientado, y con introspecciones y autocríticas existenciales con el tema es normal, pasa a todo el tiempo en todos los artistas, aunque nadie quiera hablar de ello, aparentando ser creativos 24/7 todos los días del año. No hay que dejarse engañar, pero tampoco encerrarse y ser pesimista, siempre hay una manera de encontrar creatividad y salir del pozo, creo que es una relación necesaria y natural con el arte, de la duda y las reflexiones salen cosas grandiosas.

En mi caso al ser autodidacta siempre me fue muy difícil seguir motivado, nunca tuve un mentor o una persona que me guiara entonces tuve que ir aprendiendo todo yo solo tropezando una y otra vez y resolviendo cada problema que se me cruzó en el camino. Aún así seguí insistiendo y aprendí mil maneras de como NO hacer las cosas, personalmente siento que apenas he tenido la oportunidad de comenzar mi camino y solo necesito la curiosidad que siempre tuve de niño por descubrir qué sigue después de esto, reviviendo esa sensación de aprender a montar en bicicleta todos los días.

Acerca de las obras

En general estos tres trabajos son un poco parte de mi exploración por los retratos con los elementos que ya vienen siendo comunes en mi trabajo desde hace un tiempo. El motivo principal de estos últimos trabajos personales era el estudiar el retrato, los retratos femeninos preferentemente por que es mayormente lo que siempre me ha interesado dibujar, personajes femeninos. Entonces el hacer una serie de retratos era una excusa perfecta para estudiar este gambito que tenía pendiente desde hace tiempo, y a largo plazo poder complementar mejor lo ya vengo haciendo desde siempre, mis personajes.

“Hoy asumo que la suma de mis experiencias en el mundo del dibujo y el arte me han desarrollado ojos más críticos.“

Debo decir que mas que costarme hacerlos lo que mas cuesta siempre es encontrar la voluntad de hacer algo un poco fuera de tu zona de confort. Al principio uno quiere resultados a corto plazo y es difícil encontrar la voluntad a veces para cosas que nos cuestan, pero luego que le tomas el gusto y logras auto motivarte ya no quieres parar, y eso es lo que todo artista busca al final creo, la motivación a pesar de todo y el poder siempre estar creando, aprendiendo, motivado y con los menores bloqueos artísticos posibles., Ahí es cuando dejas de ver algo como un trabajo o como un estudio, en otras palabras como algo que lo tienes que hacer obligado y no por gusto, por que incluso el que se dedica a lo que le apasiona se cuestiona estas cosas todo el tiempo, esa es la meta mas difícil, encontrar esa suerte de equilibrio en mantenerse creativo, hacer lo que te apasiona, mejorando en lo que haces y también en mejorar esos aspectos en los que no eres tan bueno.

La cuestión es que yo no dibujaba muchos retratos de este tipo hasta el momento de la primera ilustración y en cuestión de estos meses el cambio de calidad y aprendizaje en los trabajos mas recientes es bastante notable. Ver eso para un artista a veces es bastante difícil, al menos cuando estas acostumbrado a ser bastante auto critico con tu trabajo, te desvías tanto del camino que te olvidas de lo mas importante, del camino mismo, de todo lo aprendido, y es muy difícil no dejarse llevar por querer simplemente conseguir un resultado especifico y olvidar todo lo demás.

En resumen todos mis trabajos tienen cosas diferentes y cosas en común, a veces elementos que se repiten, temáticas variadas, estilos diferentes en los que he querido aprender algo experimentando aunque ya no los aplique hoy día pero conocimientos que sí se ven reflejados de otras maneras.

Djinn de la sumisión y el castigo.

Inspirada en aquellas personas que buscan su liberación del pecado
a través del sometimiento, y encuentran en el dolor su redención, y su nuevo placer.

Djinn de la protección.

Inspirada en aquellas personas guardianas, celosas y protectoras de la vida, la grata compañía, y el autodescubrimiento.

Djinn de la seducción.

Inspirada en aquellos que conectan sus almas con una sola mirada, y en su rostro se dibuja la vida.

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