Walter Giardino

-¿Quién eres, dónde te formaste como músico, qué experiencia tienes?

La Magia siempre ha estado presente en mi vida, desde que de niño soñaba con ser un gran Músico.

Mi formación se dio casi por completo en el barrio del Bajo Flores en Buenos Aires, en donde a mis 6 años ya tomaba clases de piano, y a los 9 años comencé a tocar guitarra (una Española) que mis padres me regalaron, con la que aprendí a interpretar folclore argentino y canciones de bandas de rock como The Beatles, Creedence y tantos otros a quienes admiraba.

Ya cumplidos los 11 me dieron la tarea de ordenar un poco el grupo del colegio con el que tocábamos en actos protocolarios y en las misas de domingo. A los 12 tuve mi primera banda de rock; recuerdo a mi mamá comprando mi primer guitarra eléctrica en una librería del barrio. ¡Qué gran ilusión aquella! Ese fue el comienzo de todo, en los 70’s.

Luego conocería las grandes bandas y compositores que marcaron mi camino como músico: Deep Purple Led Zeppelin, Black Sabbath, Pink Floyd, y luego en los 80’s llegarían Judas Priest, AC/DC, Accept, junto con influencias clásicas como Bach y Mozart. Cada uno de estos artistas le aportó un poco a mi estilo y mi desarrollo como músico. Así pasé mi adolescencia y parte de mi juventud: tocando rock & heavy metal (más que nada) en bares. Viviendo la fantasía de muchos. A los 26 años cuando formé Rata Blanca ya era un veterano.

– Walter, ¿Cuáles son los artistas con los has compartido tarima que más te han hecho vibrar, que haya sido MÁGICO?

Todos los artistas con los que tuve la honra de compartir escenario me parecieron increíbles. Cada uno tuvo su magia y su poder. Todos demostraron porqué son grandes: AC/DC, Dave Gilmour, Ozzy Osbourne, Iron Maiden, Judas Priest, Whitesnake, Alice Cooper, Megadeth, Deep Purple (con mi banda WG TEMPLE), L.A. Guns , Motley Crue ,al igual que muchísimos colegas de habla hispana. Todos mis respetos y mi cariño a cada uno de ellos. Es que cada vez que te subes a un escenario, ¡Vibras! Esa es la Magia de la música. Y montarte al lado de aquellos a quienes admirabas cuando estabas emprendiendo tu camino, viéndoles al horizonte y luego tocando a tu lado, ¡A eso le llamo Fantasía!

– ¿Qué o quién te inspiró a irte por la música? O mejor aún, ¿Cuál fue aquel click que te llevó hacia allí?

Mi click fue la primera vez que toque un acorde en mi guitarra acústica. Mi vida cambió para siempre y sentí que eso era lo que más quería hacer. Después supe que lo que me pasaba era algo llamado Vocación, aquello que logra que el talento se multiplique exponencialmente. Ser un músico pura sangre está más allá de tocar bien un instrumento o ser el cantante de una banda famosa. Es muchísimo más que eso.

– ¿Tu mayor ídolo a nivel musical?

Yo me siento discípulo de grandes músicos y más allá de alguno preferido aprendí y me formé con muchos; quizás Blackmore haya sido una influencia muy fuerte por gusto musical, aunque también aprendí de David Gilmour, Vaughan Mason, Jon Lord, Ian Paice, Jimmy Page, Bach y muchos más.

– ¿Qué otros Talentos tienes y cómo los has compaginado?

En general tengo algunas otras aptitudes, pero sinceramente la música eclipsa cualquier otra cosa en mi vida. Cuando no soy músico soy un hombre común que intenta arreglar lo que deja de funcionar en su casa (si no es muy complicado), como lo hacían mis padres o mis abuelos. No soy sofisticado, no me interesa serlo. La humildad proviene de untarse las manos.

– ¿Qué características consideras indispensables en un Artista?

Intensidad, sacrificio, ilusión, y amar lo que se hace. Hay que ser apasionados, pero también tener convicción y disciplina.

– ¿Consideras que el Artista debe Nacer con Talento para ello? Es decir, si una persona No tiene Talento para el Arte, ¿Debería continuar o debería descubrir para qué es realmente bueno, y encaminarse hacia allí?

El talento solo no alcanza. A veces puede llevarte hasta un buen lugar; sin embargo, si no entendiste cómo sucedieron las cosas todo se puede apagar muy rápido. Muchos tocan realmente bien pero no están dispuestos al sacrificio porque no aman la música lo suficiente, y ahí las cosas se desvanecen. Hay una gran diferencia entre un músico y alguien que toca o canta bien.

– ¿Crees en la Magia? ¿Qué te hace soñar?

La magia está en nosotros y delante nuestro, en cada instante, solo hay que aprender a verla, utilizarla, dirigirla hacia un propósito. Y las cosas comienzan a suceder.

Recuerden siempre creer, y recuerden también mi disco en solitario, se llama: Walter Giardino-Temple, grabado en 1998.

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