Luis Fernando Zapata Abadía

Luis Fernando Zapata Abadía nace el 14 de julio de 1956 en la Clínica León XIII en Medellín Colombia. Hijo de Jesús María Zapata Echavarría y Delia Abadía Salazar. Es el tercero cronológicamente de siete hermanos.

Desde muy niño se le veían inquietudes por la pintura, por el arte, que fueron apoyados e impulsados por nuestra madre quien a todos nos infundió el espíritu de libertad y creación, ella pintaba en sus pocos ratos libres. Mi madre impulsaba, mi padre patrocinaba. Fue un muy buen estudiante, inteligente y rebelde.

De niños vivimos en el Barrio Belén en una casa finca en medio de cafetales y árboles frutales, de los cuales el recordaba siempre escribiendo sobre sus rincones y las escondidijas que jugábamos con mi madre. Rememoraba sus aventuras de niño y travesías en compañía de nuestro padre que lo sacaba a coger pececitos en los pantaneros aledaños. Vivió su juventud en el Barrio Buenos Aires.

Ya a finales de los 60 e inicios de los 70 tuve la oportunidad de iniciarlo en el teatro, cuando doña Delia, nuestra madre, en conversaciones me dice que estaba segura que el “Negro” debería estar conmigo en las clases de teatro en el Teatro Escuela de Medellín, en las que yo quería estar, para que él fuera mirando conscientemente su destino, me dijo. Visionaria.

De ese mundo ya no salió nunca, siguió estudiando, siguió enseñando, siguió adaptando su cuerpo y su espíritu a lo que quería expresar, mostrar y con lo que ha logrado deslumbrar, obtener reconocimiento y respeto. Él es Fernando Zapata, Maestro y estrella que brilla por sí solo. Muchas obras, mucha danza, muchos discípulos, muchas letras, mucho esfuerzo más, durante los siguientes 50 años.

Pero es en el 2019 cuando la vida me permite empezar a actuar con él en su obra más importante: la lucha por su vida. Cuánto orgullo. Empieza a bloquearse su movilidad, a debilitarse su energía, a flaquear su cuerpo. Frecuentemente hay que, entre la clínica y la casa, acompañarlo en este guion. Mediados de enero de 2020, definitivamente, crónica su salud, entra a la Clínica León XIII. Primeros días de febrero, dictamen, mieloma múltiple. Cáncer. Empieza la danza de los días y las noches que lo llevan a verse gravemente enfermo y la obra se complica. Entrar y salir de clínica y hospitales en épocas tan críticas como la misma pandemia que se inventaron, en la que nos tocó peregrinar, con medio rostro abolido por las mascarillas, y con el alma en vilo en urgencias y hospitalizaciones continuas.

Durante este tiempo de enfermedad sigue trabajando desde su lecho y escribe varios textos, su dramaturgia crece. Grafías, textos, diarios. Sigue creando en este plano hasta siete días antes de su partida cuando definitivamente su danza y arte se trasladaron al infinito.

Muere en su Medellín, del que nunca quiso emigrar desechando innumerables propuestas de las grandes metrópolis mundiales del arte y la cultura. Diciembre 7 de 2020, 11:40 p.m.

Ramiro León Zapata Abadía

EDICIONES IMPRESAS DE OBRAS DE LUIS FERNANDO ZAPATA ABADÍA

Pocos días antes de su partida, salen estas dos ediciones con ocho obras suyas, la primera impresa y la segunda virtual. En el momento las dos se pueden encontrar impresas.

Textos Movedizos es una recopilación de 6 de sus textos dramatúrgicos. Firmes, Petra, maldita loca, La Pajarera, En el filo, Hojas secas y Gatillo. La estrategia de interpretación no puede en este caso pues regirse por un canon establecido ya que considero la dramaturgia de Zapata por su temática y forma, como una dramaturgia marginal.

Los espacios marginales no alteran la poética del texto, por el contrario, son pilares sobre los cuales se sustenta la voz de los personajes y aunque a veces dan la impresión de ser él mismo hablando en su propio código, sus criaturas se desprenden de él y alzan vuelo por sí mismas para dar consentimiento de verosimilitud. Gilberto Martínez (+)

Intermezzo – Memorias desde el Silencio: Las dramaturgias que componen este libro, De árboles y coronas, Espumas que se van y El Teatro del Señor Kirstmann, fueron creadas entre marzo y agosto de 2020 en medio del confinamiento social producido por la crisis del COVID 19, cruzando con el confinamiento clínico del autor, que comienza un tratamiento inmunológico.

La situación de encierro produce estas escrituras teatrales que plantean la pérdida de referentes, de espacios y sentido de la realidad en medio de crisis personales, comunitarias o propias del arte teatral.

Juan Diego Zuluaga

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