Julian Medina

Soy estudiante de ilustración para producción audiovisual del Centro para la Comunicación Grafica (CENIGRAF) del SENA. Mi habilidad en el dibujo (si así se le puede llamar) ha sido mayormente empírica. Desde los tres años mostré interés en el dibujo, de ahí en adelante fue una evolución lenta pero divertida.

El único reconocimiento que he recibido hasta ahora fue en el año 2019 en el cual ocupé el tercer lugar en el Festival Mente Abierta de CENIGRAF donde dos compañeros de ficha y yo nos presentamos con nuestro proyecto de finalización de etapa electiva el cual es un cómic hecho por nosotros tres, llamado “LA SERPIENTE ENTORCHADA” La Historia de un semidiós que lucha por proteger el Amazonas y sus animales. Crecí en un seno familiar violento donde mayormente se repetía que dejara el dibujo, puesto que en palabras dichas por mi padre: “Eso no da plata”. Muchas veces dejé de lado esa afición por miedo y cansancio a las críticas y represarías, aunque vivía eso en casa, en el colegio era muy distinto, compañeros y maestros me incentivaban a seguir con la ilustración; el impulso hizo que me animara a compartir mi arte en internet donde empecé subiendo dibujos en una ahora olvidada cuenta en Devianart. De ahí en adelante, todo ha sido una evolución para mí.

¿Consideras que las redes sociales (llámese Algoritmo o Voluntad político-corporativa) contribuyen a la reformulación de principios, valores y ética humana en el mundo para bien y/o para mal)?

Tengo una opinión divida al respecto debido a que los algoritmos se comportan conforme nosotros le mostremos nuestros intereses y esta inteligencia artificial aprende de nuestros gustos. Por eso creo que, de cierto modo, según lo que veamos se pueden crear nuevas opiniones y puntos de vista a niveles políticos, éticos unos con buenas intenciones y otros con intenciones completamente erradas. Lo que si estoy seguro es que al ser medios de comunicación virtuales, los alcances y las influencias que causan tanto sus contenidos como las figuras en estas plataformas, tienen un poder inimaginable que puede volver a generaciones tontos dependientes o revolucionarios atrevidos por el mejor futuro de la sociedad.

¿Crees que el mal es inherente al ser humano y acabará por consumirlo definitivamente, o que la humanidad verá la luz y se integrará pacíficamente con el resto de especies del planeta?

No creo que ninguna de las dos tenga una verdad absoluta, se necesita equilibrio para vivir bien sea a pequeña o gran escala, en el vasto o pequeño universo que es cada ser humano. Si en ese universo de humanidad se erradicara completamente la maldad del ser entonces, ¿cómo sabríamos qué es lo bueno y qué es lo malo? Aplica igual en viceversa, pienso que a lo que podría aspirar a llegar la humanidad sería a encontrarse en sí y hallar paz en su interior, eso será lo esencial para que el ser se convierta uno con su entorno, comprendiendo la dualidad del bien y el mal, y evolucionando con él.

En Libresta El Flautista hemos propuesto los nuevos 7 pecados capitales de la era posmoderna: corrupción, mentira, manipulación, desidia, sevicia, obsesión y venganza. ¿Cuáles de estos consideras que son estimulados por las redes sociales y qué aportes pueden ofrecer los artistas visuales para evitar o revertir dicha tendencia?

Podría decir que mayormente la corrupción, la obsesión, la manipulación y la mentira, Hemos visto muchos ejemplos en efecto como las Fake News que solo buscan forman bulos e inflar sus visitas e interacciones de páginas muertas. En ellas también entra la mentira y la corrupción como los tantos ‘influencers’ que se vendieron a un partido mexicano sólo por el pago y sin reconocer la mala influencia que hacían a sus seguidores.

Por último y el más preocupante es, la obsesión, el hecho de ir minuciosamente como un conglomerado para atacar y cancelar es atroz, el problema de ofenderse por todo está generando una ley de censura donde se pisotea la libertad de expresión en donde si tu opinión me ofende entonces es completamente justificable desearte lo peor, y lo más preocupante es que nosotros como artistas visuales en las redes estamos expuestos a estos escarnios de tal forma que es muy difícil crear sátiras sociales que visibilicen la situación en las redes sociales bien sea porque no se les da la suficiente relevancia y cuando se le da es cuando nos enfrentamos a la mentira y manipulación de una acusación o una denuncia falsa que pueda sepultarnos como profesionales y como individuos en la sociedad y es por eso que creo que nosotros como artistas visuales si podemos revertir estas situaciones mediante nuestras críticas ilustradas pero a un costo bastante alto.

Mindblow.

Boomerbang.

The Oshima Travel.

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