Javier Ojeda

Javier Ojeda es guitarrista y productor musical de Bogotá, Colombia. Desde sus primeros años ha demostrado un estilo apasionante y diverso, siendo reconocido como un destacado artista en los campos de la interpretación, la composición y la grabación. Su formación, aunque en gran medida empírica y por legado de su padre, se completó en la Universidad Javeriana donde estudió Música con énfasis en ingenieria de sonido. Posteriormente estudió Captura de sonido en la Escuela Nacional de Cine.

Su principal proyecto es BURNING CARAVAN, una banda conformada por reconocidos músicos y artistas escénicos de Francia, Chile y Colombia. Con 3 álbumes (En el Espacio, Las Historias de los Hombres, y Ciudad Faro), Burning Caravan siempre ha tenido un amplio panorama internacional desde su formación en el 2012. Sus presentaciones en vivo se destacan por tener una energía teatral y festiva, donde a través de la música, la puesta escena y el desarrollo de varias disciplinas, los espectadores se adentran en el universo de este proyecto multicultural tan versátil. La banda ha tenido la fortuna de ser parte de importantes festivales en países como Francia, España, Colombia, Argentina, México, Perú y Ecuador, y ha compartido escenarios con muchos e importantes artistas, explorando sus diferentes formatos en los que se encuentran espectáculos de música, circo y teatro. En el año 2019, Burning Caravan fue nominado como Mejor Nuevo Artista en la 20va entrega de los Latin Grammy Awards. Actualmente la banda está en exploración de nuevos sonidos para su cuarta producción, la cual estará ligada a un nuevo espectáculo. Después de su paso por el Teatro Colón con la obra El Dueño de Todas las Cosas, la vocación teatral y escénica de la banda llegó a nuevos límites, lo que ha desbordado justamente su espíritu de fuego.

Como productor, Javier ha trabajado de manera constante y cercana con Mario Breuer, un reconocido ingeniero y productor Argentino el cual ha participado en muchas de las producciones de mayor influencia en la historia de la música Iberoamericana (Soda Stereo, Charly García, Fito Paez, Andrés Calamaro, Mercedez Sosa). Es este proceso Javier ha basado gran parte de su aprendizaje sonoro y se ha desarrollado como productor y director musical de distintos proyectos independientes de la ciudad.

Desde el 2006 Javier ha sido parte del proyecto “Classicstone”, que se dedica a producir shows rindiendo homenaje a los mayores exponentes del rock mundial: The Beatles, Queen, Pink floyd. Fue catalogada como la mejor banda tributo a Beatles de Latinoamerica, y en su representación, fueron a tocar al famoso The Cavern, en Liverpool. Desde el 2014 Classicstone anualmente toca en el festival Abbey Road on The River, en Louisville Kentucky. Fue allí donde Javier desarrolló una cercana relación con la marca de guitarras Gretsch. Después de 3 años de arduo trabajo, en el 2017 es invitado oficialmente a la familia Gretsch y se convierte artista patrocinado por esta importante marca de guitarras, que existe desde 1883.

Gran parte de su tiempo Javier está en constante desarrollo de su profesión como compositor. Durante varios años ha forjado un estrecho lazo con el teatro y con la creación de obras musicales originales para proyectos escénicos, trabajando con grandes dramaturgos y artistas como Francisco Martí, Felipe Ortiz, Alejandra Borrero, Felipe Vergara, Veronica Ochoa, Fabio Rubiano, y Juanita Delgado. Su especialidad está tanto en la improvisación in situ de música para obras, como en la creación de mundos imaginarios, mágicos y especiales, desarrollados exclusivamente para las necesidades narrativas y artísticas de las obras.

– “Para mí”, dice Javier, “la magia está constantemente en nuestras vidas, lo que pasa es que muchas veces no la vemos. La magia se trata de instantes, de momentos, y de increíbles coincidencias que nunca se pueden explicar. La música es fuente de magia. Los artistas hemos tenido la fortuna de vivir instantes mágicos gracias a estar en un scenario o en un estudio con artistas, con el público, con el instrumento o simplemente en la soledad del composición y la creación. Y diría que de ese tipo de instantes es de donde más me nutro para seguir en este camino, que por cierto no es fácil, ¡Pero es muy gratificante! El nacimiento de una canción es de las alegrías más esperadas en la vida de un compositor. Como digno acto de magia, nosotros los músicos tenemos la necesidad de traer a la existencia canciones de la nada, y si éstas además se conectan con la gente, creo yo que el acto mágico en sí se ha completado.

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