German Gómez

Soy German Gómez, líder social y director de la fundación “Avivamiento” actualmente radico en Florencia – Caquetá; mi talento es un regalo que Dios coloco en mi corazón desde la niñez, un sueño plasmado en la institución la cual es un servicio a las comunidades menos favorecidas, la cual lucha arduamente para que haya una mitigación a sus necesidades, que logren alcanzar sus sueños y anhelos, trato de dedicar la mayor parte de mi vida a qué la labor realizada tenga éxito, sacrificando aún el tiempo libre y las necesidades que me rodean. La formación de este sentir nace en el momento que me di cuenta que yo era parte de esas personas que sufrían, que tenían problemas iguales a las que yo vivía como huérfano desde muy temprana edad, de que tenía que subsistir sin el apoyo de alguien como siempre se ha vivido en Colombia con un desamparo estatal.

El mayor reconocimiento a mi labor ha sido por parte de la comunidad quienes me han postulado para representarlos en una junta de acción comunal y acreditarme como vocero ante diversas entidades de control político y de derechos humanos. La fundación Avivamiento es una entidad sin ánimo de lucro, legalmente constituida y a la que represento con gran honor y lealtad, siendo este último mi más grande logro.

Mi ídolo y mi guía en la vida es el señor Jesucristo, qué, como el más grande revolucionario y el mejor líder social que ha podido tener este mundo, le ha demostrado a la gente superar lo insuperable con gran poder; él es quien ha estado en todo momento de aflicción y angustia conmigo, por ello es mi inspiración y modelo a seguir.

Han sido muchas las oportunidad que Jehová me ha regalado a mí, una persona humilde y sin ninguna preparación profesional, permitiéndose el debatir con altas personalidades como: docentes, doctores, psicólogos sobre temas religiosos, políticos, sociales y científicos tanto en radio como en televisión local, llegando a conocerse la veracidad de mi opinión. Por esto mismo doy gracias infinitas a la misericordia y amor de Dios, que es a quien le debo todo.

Mi actual proyecto es un taller de ebanistería que pueda generar recursos propios, esté tiene la proyección de posicionarse a nivel nacional y posiblemente internacional, con la finalidad a futuro de crear una vivienda campestre donde puedan alojarse familias sin techo, comunidades campesinas que llegan hasta las urbes en busca de atención médica y otros, esperamos por supuesto también tener la posibilidad de acoger jóvenes y niños en esta iniciativa. Este es mi sueño y anhelo donde llegue un día que pueda ver a Colombia libre de corrupción, gobernada por personas transparentes que luchen por el bien común.

Como líder social ambiental ¿Qué acciones llevas (o propones llevar) a cabo para que los 7 pecados capitales del hombre moderno (corrupción, mentira, manipulación, desidia, sevicia, obsesión y venganza) sean contrarrestados en tu comunidad y en la sociedad en general?

Considero que lo que más sensato es dar a entender a la juventud los problemas, educarles desde la niñez ya que estos son el futuro del país; los adultos nos hemos equivocado durante décadas desde la independencia de Colombia, ya que de forma lamentable y vergonzosa un demonio se apoderó de los gobernantes, uno de los mencionados pecados capitales: La corrupción, que tanto daño ha hecho a esta gran nación y que ha permitido (siendo uno de los países más ricos) ser uno de los más pobres, donde hoy día la injusticia social toca fondo mostrándole a todos diversos escenarios inhumanos.

¿Pero cuál es la solución para derrotar a este regente de la corrupción y la desigualdad? La respuesta es unirnos como sociedad y tomar como base fundamental los derechos primordiales de toda vida, sin olvidar jamás las palabras proféticas y enseñanzas del creador de todo del universo quien nos suplicó que los unos se amen a los otros así como él nos amo. Este es el camino: Amar el prójimo, sabiendo que somos hermanos y nos necesitamos unos a otros, en eso está el cambio y transformación de una sociedad.

Se ha dicho que una persona dispuesta a maltratar animales está dispuesta a atentar contra la vida de cualquier persona. ¿Qué ocurre entonces con esos movimientos sociales y políticos que contrarían la vida y la diversidad? ¿Por qué incluso hay gabinetes de gobiernos en el mundo, con integrantes que poseen y promueven esta forma de pensamiento? ¿Qué rol debieran representar los líderes socioambientales e ídolos en general, frente a estos hechos? Danos tu reflexión.

Un líder socioambiental o cualquier persona en general que desee aportar al mundo, debería incrementar la lucha por la defensa de los seres vivos y demostrarle al mundo que toda injusticia es un pecado. Aquí se ha hecho bastante, pero es necesario crear mecanismos que demuestren y puedan concientizar a los pueblos de todas las naciones que cada vida animal tiene un valor significativo en nuestro ecosistema y las acciones en contra de éste terminaría en “un abismo llamando a otro abismo”, si no tenemos compasión de los débiles ¿Cómo podemos esperar que tengan piedad de nosotros en un momento de debilidad?

¿Consideras que es necesario entablar negociaciones con nuestros demonios internos para surgir en cualquiera de los campos laborales que elijamos? ¿Por qué, consideras tú, que una parte de la población toma este camino?

No es sano tomar ese tipo de desiciones aunque sea factible para muchos, puesto que esto traerá terribles consecuencias contra la familia, la sociedad y la propia vida, dándonos cuenta al final del camino que ha sido la peor elección que hemos realizado. Quienes toman esta ruta negociando con estos demonios, cometiendo estos pecados posmodernos a total voluntad propia, es porque perdieron la sensibilidad como seres humanos y se han transformado en monstruos.

El planeta no da más, no nos soporta, somos su mayor plaga. ¿Consideras que la malignidad, los hábitos insanos y nuestros nuevos pecados capitales (corrupción, desidia, mentira, manipulación, sevicia, obsesión y venganza), son la razón por la cual el Ser Humano ha llevado a la vida misma al borde de la extinción?

Sí, creo que es una respuesta demasiado obvia, ya que ha sido el mismo ser humano quien tras perder los valores que definen su humanidad y sus valores espirituales han condenado a todos como anteriormente lo mencioné, a estas personas ya no les importa ni su propia vida, mucho menos la de otros.

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