Fredy Alberto Martínez

Soy Investigador social y en tecnología, con pregrados en Ingeniería de Sistemas y otro en Informática, realizados en Colombia, con especialización en Seguridad de la Información de ESAE Business School, en Sevilla, España y certificaciones como auditor en ISO27001:2005 refrendada en 2013 y Scrum Master Professional Certificate, con experiencia en empresas como Davivienda, Thomas Greg and Songs, Credibanco, Aceites Manuelita, Claro, Jazztel – Orange en empresas privadas y en la parte pública trabajé como asesor en TICS de la alcaldía de Bogotá, como Interventor del Sistema Integrado de transporte y como asesor en seguridad de la información e infraestructura en el instituto geográfico Agustín Codazzi, entre otras, actualmente, soy director de proyectos en Sam Ingeniería, Saming, una Startup de capital colombiano, emprendimiento dedicado a la asesoría en gestión de procesos BPM, gestión Big Data y desarrollo de software a la medida, entre otras líneas de negocio, expertos en innovación y transformación digital, desarrollando proyectos propios como su spin- off Piki y prestando servicios contratados a empresas de Europa y Latinoamérica, contando con BBVA Latinoamérica como uno de los clientes principales.

Este recorrido de mi vida laboral me permite expresar en este artículo un punto de vista de lo que es la transformación digital y sus consideraciones.

La necesidad de la transformación digital en nuestra región

Cuando se piensa en transformación digital, está en el imaginario colectivo hablar de máquinas o robots, “es lo primero que se viene a mi cabeza”, como lo diría cualquier persona, sin embargo, con el inicio de la cuarta revolución industrial se ha acelerado el desarrollo de tecnologías que suplan tareas antes realizadas por seres humanos, y aunque no son tecnologías nuevas, es en esta etapa donde se han roto con mayor velocidad las brechas entre las islas físicas, biológicas y digitales.

¿Pero en qué consiste entonces la transformación digital?

Según el portal de Redhat (La mayor proveedora multinacional de software de código abierto – Linux): “La transformación digital es lo que les sucede a las organizaciones mientras adoptan nuevas e innovadoras maneras de hacer negocios basadas en avances tecnológicos. Es el proceso de cambiar radicalmente algo mediante el uso de herramientas digitales, y describe la adopción de tecnología y los posibles cambios culturales como medios para mejorar o reemplazar lo que sea que existía antes. La transformación digital no es un producto ni una solución que se deba comprar, pero afecta todo lo relativo a la TI en todos los sectores”. Sí! vamos al centro de la discusión y para ponerlo al alcance de todos podemos definirla como la integración de diversas herramientas digitales en todos los procesos o áreas de una empresa.

Un poco de historia

Todo comenzó con la apropiación de tecnologías para simplificar procesos en los aparatos estatales, debido a la gran magnitud de información de sus ciudadanos a la que se le daba tratamiento, luego las grandes industrias no se quedaron atrás e iniciaron una interminable carrera en la que su inversión en diversas herramientas es cada vez mayor, claro, siempre que les brinden ventajas competitivas o que les pongan al nivel de otras empresas que están a la vanguardia; en la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del siglo XXI, a la par del auge de la democracia, el voto femenino, la carrera espacial, la expansión en la utilización de computadoras, los smartphones, el internet y la necesidad biológica de estar conectados, se dio la etapa que conocemos como la tercera revolución industrial, que sentó las bases para que alrededor de la mitad de la última década se diera inicio a la industria conocida como 4.0, en donde nos estamos acostumbrando a cambios enormes en menores cantidades de tiempo y donde las fronteras tecnológicas se derriban día a día.

Algunos términos relacionados:

•Inteligencia artificial:

Es la utilización de algoritmos sin necesidad de estar asociados a robots mecánicos que ejecutan análisis de datos para realizar tareas por sí solas, aplicando reglas de comportamiento con las que luego puedan realizar predicciones sobre nuevos casos, su concepto ha sido reforzado con el machine learning donde la máquina es expuesta a grandes cantidades de información para que los procese, analice y aprenda de ellos.

•Gestión de procesos bpm:

Es la utilización de tecnologías con el fin optimizar los procesos de una organización mejorando su eficiencia, la utilización del modelo bpm hace referencia a migrar las operaciones funcionales a la administración por procesos, evolucionando al introducir tecnologías con las que se definen las tareas que siguen realizando personas y las que ahora se pueden hacer de forma automática en las empresas, se complementa con la utilización de RPA, en donde a través de robots de software que interactúan con la interfaz de usuario de los sistemas informáticos se automatizan tareas, replicando acciones antes realizadas por seres humanos, con ventajas como que los robots no descansan, todo sujeto a reglas de negocio pero que retorna la inversión muy rápido.

•Fintech:

El ecosistema Fintech consiste en la agrupación de ideas innovadoras para ofrecer productos y servicios financieros sin la necesidad en la mayoría de los casos de oficinas físicas, llegando a mayor cantidad de personas que no están hoy bancarizados a través de canales novedosos como las redes de tiendas o de oferta de apuestas. Esto ha facilitado además la adquisición de estos productos de manera automática y en menores fracciones de tiempo.

¿Y cómo está América Latina al respeto?

Diversos estudios (BID, CECAP y la Artificial Intelligence index report 2019, entre otros) a 2019 nos ubican por debajo de la media de los países desarrollados, inclusive ampliando el espectro a Iberoamérica, a países como España aún les falta acelerar la conversión de procesos y la adopción de tecnologías que agilicen las operaciones de sus empresas, si comparamos con industrias como la estadounidense o la alemana, las diferencias son abismales, lamentablemente en Latinoamérica estamos llegando tarde a la transformación digital de nuestra empresa privada e incluso aún más de los procesos de gobierno. Se abona que países como México, Brasil, Chile o Colombia están replicando los modelos de Silicon Valley donde hay una constante investigación en temas de innovación y el fortalecimiento de startups por parte de entidades del estado y privadas de los primeros emprendedores que hoy día son inversionistas y es gracias a ellos que se ha empujado el desarrollo de avances que contribuyen al liderazgo en la región. Iniciativas de gran impacto como Grin, Rappi o Cabify demuestran los alcances que tienen los emprendedores a nuestro alrededor, así como la capacidad para desarrollar ideas innovadoras que además generan empleo y transforman las industrias donde la economía colaborativa nos beneficia a todos.

¡El COVID-19 como variable inesperada!

Este 2020 vino cargado de novedades, en la red hay cientos de noticias que inundan de información a los internautas, con el Coronavirus 2019 como principal situación que afecta el diario vivir, esta, nos ha obligado a adaptarnos a nuevas costumbres y nuevas tendencias, trayendo como carga una detención en las economías, generado pérdidas de empleos e incluso en comparación con la gran depresión, pero, ¿cómo afrontar algo como las cuarentenas en nuestros países, teniendo en cuenta que no estábamos preparados para ello?, esto requiere una reinvención de las empresas, el teletrabajo y la adaptación de los procesos mediante herramientas digitales se acelera y no es para menos, cuando tras periodos de al menos dos meses los consumidores no han podido salir a las calles como lo hacían antes del Covid, ahora, cuando las economías quieren recuperarse, hay miles de empresas que ya no volverán y quienes sí lo harán deben hacerlo con nuevas dinámicas que se adapten al desarrollo de la vida durante los siguientes meses en los que aún la vacuna no se aprueba, la reducción de empleos llevará a las empresas a buscar la optimización en sus procesos para lo cual, se debe invertir en los departamentos de TI o asesorarse con empresas que les enseñen como hacer eficientes sus actividades y cómo llevar sus servicios o sus productos a los consumidores finales con la misma eficacia que si estuviésemos en la normalidad, es ahora cuando la aplicación de tecnologías abarcara las dinámicas del mercado.

¿Qué hacer? Y ¿Cómo hacerlo?

El futuro tiene un sin sabor extraño, generado por la incertidumbre que presenta una reducción de flujo de dinero en todas las esferas de nuestra sociedad, la recomendación es definitivamente que las empresas se apoyen en sus departamentos de TI con el objetivo de que se determine como agilizar sus tareas, como optimizar su tiempo y cómo reducir la inversión en las actividades básicas del negocio, si las empresas no tienen en su staff un área de informática o de tecnología como pasa en gran parte de las pequeñas y medianas compañías de nuestra región o país, se sugiere contratar a expertos que indiquen el camino a seguir, como otorgar valor a herramientas que ya se tengan o que instrumentos nuevos utilizar para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba