Volumen 8: De Las Profundidades del Ser

Llegamos al editorial número #8 y con éste, nuestra segunda entrega de la edición Colombia, que trata sobre Estado & Soberanía, con invitados tan prestigiosos como el abogado Miguel Ángel del Río, quien se ha sumado a la lucha contra los corruptos y tiranos que gobiernan el territorio nacional tricolor. Este volumen, titulado “de las profundidades del Ser”, propone los 7 pecados capitales del hombre moderno: corrupción, mentira, manipulación, desidia, sevicia, obsesión y venganza, poniendo de manifiesto su interés en la Malignidad y nuestra reacción/ interacción con ella. Como es costumbre en Libresta, nuestro personaje El Flautista se reviste con todas estas emocionalidades y sentimientos como un ejercicio pedagógico para abordar las realidades que nos acogen, generar reflexión, debate y propuestas para la conformación de agendas de trabajo posteriores.

En las pasadas editoriales íbamos dando forma al propósito general y objetivos específicos de Libresta El Flautista, ahondando un poco en sus temáticas y causas socioambientales, así como al hilo conductor trazado desde julio de 2020 hasta abril de 2023, a través del cual abordaremos una diversidad de problemáticas humanas y ambientales, al tiempo que mostramos un poco más la filosofía y posición política de nuestros Talentos invitados, construyendo junto con ellos, un tejido documental y lúdico dispuesto a deconstruir (o aportar a la deconstrucción de) parámetros sociales, fortalecer conceptos y entablar debates reflexivos.

¿Qué viene para este volumen? Abordar la Malignidad y las dos posibles reacciones del ser humano frente a ésta: Locura o Aceptación/sumisión. En Libresta consideramos vital entender la psicología social para tejer puentes democráticos que permitan sociedades transparentes que se autorregulen (autopoyesis, ¡gracias Germán Camargo Ponce, Ecólogo Urbano!*), que expresen sus sentimientos y emociones negativas a través del arte, los hábitos deportivos, obras civiles, mobiliario urbano, entre otras, que decanten dicha negatividad y evolucionen en propuestas de colectividad, mutando de los sistemas cerrados (política y administrativamente hablando) a sistemas abiertos, sostenibles y retroalimentables, pues más allá de las leyes territoriales, se trata siempre de voluntad políticoinstitucional, claridad mental y paz interior. Si tenemos demonios contenidos, eso es lo que transmitiremos inconscientemente en nuestros entornos, algo que, a todas leguas, nos está destruyendo junto con el planeta.

Lectura recomendadísima: “Ciudad Ecosistema” – Germán Camargo Ponce de León, Universidad Piloto de Colombia.

Aquí abrimos uno más de nuestros debates: ¿Qué hacer ante el Mal interior, el instinto de cazar al débil, socavar y eliminar la competencia? (en Ecología Urbana podrían interpretarse como nuestros cazadores “naturales”); finalmente, se trata de nuestra naturaleza: el razonamiento es el arma evolutiva definitiva, nos otorgó capacidades para transformar los entornos en vez de mutar para adaptarnos, lo que desencadenó una carrera por la apropiación de recursos. Está en nuestra psique individual, mientras en la psique colectiva se pretende lo contrario: el equilibrio. Las sociedades no responden positivamente al caos, pues son sistemas neguentrópicos que se reordenan en función del crecimiento continuo, poniendo en evidencia que las individualidades (más en deber que en derecho) arriesgan el estado de equilibrio de los sistemas humanos (sociocultural, político, económico, ambiental, tecnológico), generando deterioros parciales en éstos: Pobreza, inseguridad, abandono y pérdida de confianza institucional, injusticia, etc.

El estado ideal de las sociedades es, entonces, el equilibrio entre los diversos flujos que alimentan al macrosistema y, debido a que los recursos que abastecen dichos flujos (entendiéndose como recursos naturales, humanos [operativos, emocionales, sentimentales, culturales], técnicoinstrumentales y tecnológicos) son finitos, se establecen normas para el correcto uso de los mismos; en la sociedad actual se refiere a las legislaciones, tratados, acuerdos, percepción ciudadana, manuales de convivencia y de trabajo, posturas ideológicas y filosóficas, principios morales, valores y (bio)ética. Debemos afrontar que nuestra emocionalidad hace parte en la confluencia de todos estos elementos y obviarla puede costarnos la caída de todo el sistema humano.

Más que generar consciencia social ¡Pretendemos dar color, estilo y proyección a las voces de quienes vienen realizando esta labor por medio de sus propios TALENTOS!

Más que cambiar el mundo queremos apoyar a quienes hacen que sea un mejor lugar.

¡Somos LIBRESTA! Un estilo diferente de reconstruir, crear y contar historias.

JOHN ANDER FORERO MURUAGA

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