Damaris Rozo

Soy Damaris Rozo, estudiante de doctorado en derecho y directora de la Fundación Grothendieck. También soy mujer, hija, hermana mayor, nieta, sobrina y activista ambiental. Colombiana nacida en Bogotá con 28 años.

Creo que uno de mis fuertes es escribir y activar redes para potenciar las demandas ambientales en América Latina y el Caribe. Recibí la Beca Honorífica del Centro de Español de la Universidad de los Andes para estudiar mis maestrías en Construcción de Paz y Derechos Internacional. He sido becada por Domopaz, Barranquilla+20 y la Fundación Mi Sangre por mi liderazgo juvenil ambiental en Colombia. Obtuve tesis de maestría con honores por sus aportes al derecho y la paz.

Contribuyo a la democracia generando redes y procesos activos de gobernanza ambiental en el que sectores públicos, privados, académicos y sociedad civil se articulan por la defensa del ambiente. En este sentido, al fomentar la partición y la cooperación entre distintos sectores potencio los pilares de la democracia en Colombia y la región.

  • Damaris, el arte nos ha expresado grandes momentos de la historia y nos ha demostrado que como seres humanos, podemos avanzar hacia una democracia participativa, pero la realidad actual de muchos gobiernos culminan en una dictadura disfrazada de libertad ¿Es posible que el arte/artistas pueda(n) recuperar los cimientos de nuestra humanidad y libertad política? Déjanos tu reflexión desde tu enfoque como asesor de imagen y vestuario.

El arte, en tiempos de movilizaciones en América Latina, ha sido una de las grandes expresiones de resistencia y trasformación social que la sociedad civil ha usado para defender los derechos humanos, la vida, el territorio y la participación. En este sentido, el arte es una fuerza invaluable para potenciar la democracia y para generar nuevas realidades posibles y alineadas con la necesidad de generar nuevas relaciones entre cultural/naturaleza, animales humanos y no humanos y humanidad y naturaleza.

En tiempos de crisis climática las expresiones artísticas de diversos tipos (música, películas, imágenes, poesía, danzas, folclore) han movilizado, generado consciencia, realizado llamados, fortalecido la participación y ampliado el acceso a la información de temas poco tenidos en cuenta, lo cual ha generado nuevas sensibilidades, más exigencia a los gobernantes y sus planes nacionales y visibilizado las injusticias estructurales que viven las comunidades vulnerables y los líderes y lideresas ambientales y sociales.

  • Una de las mayores fortalezas del ser humano, reside en su mayor debilidad: su Resistencia y Resiliencia, capacidad que le ha permitido erigirse como la especie dominante en el planeta. Pero entre tanto “caer y levantarse”, ·errar y corregir”, nuestras acciones han deteriorado la vida en general, con pequeñas muestras de compensación y muchas menos de prevención. ¿Consideras que el rol de los artistas e influenciadores en general conlleva al deber moral de cambiar las conductas arrasadoras de los colectivos? Danos tu reflexión.

Ciertamente no todos los artistas e influenciadores fomentan críticas sociales junto a propuestas que movilicen y transformen a las sociedades depredadoras que están acabando con el planeta y la vida en este. Sin embargo, ciertamente alguno de ellos si trabaja por romper paradigmas y crear nuevas realidades en bienestar de la Madre Tierra y de quienes la habitamos. Por ello, considero que ciertamente algunas expresiones artísticas movilizan, trasforman y crean realidades con fines de cuidado y respeto de la Pachamama y quienes vivimos gracias a ella.

-Los índices de contaminación ambiental están llegando a un punto irreversible, son muchos los ecosistemas destruidos y ahora, la mayoría de los macrosistemas que mantienen en equilibrio la vida en el planeta, ya están destruidos o en camino a ello, ¿Qué nos queda?, porque decir que separando los residuos sólidos, comprando coches eléctricos (en vez de los basados en hidrógeno y otros sustitutos renovables) e instalando paneles solares y aerogeneradores es como poner remiendos a una planta nuclear.

¿consideras -como nosotros- que el cambio tiene que ser ahora o nunca, desde las esferas geopolíticas y macroeconómicas y que, deben ser los pueblos (sociedad civil) quienes, de la mano de la academia y los centros de investigación, lideren esta vez a sus “líderes” políticos?

Si, el cambio debe iniciarse ahora porque no hay planeta B. Sin embargo, considero que la articulación debe ser entre la academia, la sociedad civil y sus gobernantes y que el primer paso es que en las elecciones votemos por aquellos que se alienan con los cambios que queremos hacer.

¿Cómo seducir al tejido humano de tantas culturas distintas para actuar sonorizados en pro del equilibrio y la sustentabilidad cuando pareciera que vivimos soñando despiertos, cuando las alertas sobre la extinción humana tampoco tienen el efecto esperado?

No es necesario apelar a la homogeneidad social, es vital que desde la diversidad propendamos por el cuidado de los otros y de la madre tierra. Por ello, a través del trabajo en red, el arte, la música y la creación e investigación podemos ser cada vez más personas en ese camino.

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