Cristian Lopez

Soy Cristian Lopez, cantautor, compositor, cantante, guitarrista, letrista y productor.

Compongo canciones desde niño, primero fue a modo de juego, sin mucha consciencia de lo que hacía, mi familia aún guarda escritos míos hechos en mi infancia donde la canción estaba escrita, me grababan en un casete hablando, cantando, tenía unos tíos en hurlingham, Buenos aires, donde iba con mi padre los fines de semana, ellos tenían un amor y una admiración por mí que hizo que me ayudaba mucho en mi autoestima y en ir dándome cuenta que había cosas en mí que no eran muy “normales”, cantaba en escala, escribía, jugábamos a las cartas, al ajedrez, y competíamos de igual a igual, realmente ahí me di cuenta que eso me vinculaba mucho con una madurez que a esa edad (desde los 6 a los 11 años) no era muy común. Sin embargo, yo no me creía ni un genio ni nada por el estilo, todo era jugar para mí y me divertía mucho, no me gustaba perder a nada, era feliz con ellos.

En la semana iba a una escuela primaria pública, en la ciudad de buenos aires, hacía jornada completa porque mis padres trabajaban todo el día, entraba a las 7:30am y salía a las 4:30pm. Realmente me parecía una cárcel, lo sufría muchísimo. Estar encerrado, tener que escuchar por horas a profesores que no te hacían participar, te imponían contenidos que yo sentía que no me servían para nada, pero cuando llegaba la clase de música me cambiaba la cara, la profesora era muy estricta, pero tocaba muy bien el piano, a los alumnos nos hacía aprender flauta dulce, ahí entendí que la música era 12 notas combinadas y me decía “esto no puede ser tan difícil”, un día había que dar un espectáculo para los padres, yo tenía 10 años, y la profesora me designó a mí para que haga una canción y dirija al grupo.

Recuerdo haber hecho la canción en pocos minutos, lo único que el estribillo era “vamos a tomar cerveza, vamos, sin descansar, el que para de tomar, ya puede ir a bailar”, muy gracioso; junté a los que mejor tocaban, uno en percusión con bongo que era genial, otros y otras tocando desde triangulitos, flautas, etc… Cuando a la profesora le hicimos escuchar la cancón lo único que me dijo es que le cambie ese estribillo, que era una exposición para los padres, que la letra no podía decir eso, entonces le cambié la letra en el acto y escribí “vamos a mover las palmas, vamos, sin descansar…” y así… con la letra corregida dimos el espectáculo para los padres, yo era el “frontman”, cantaba como si fuese mi banda, y aplaudieron tanto que me dije a mi mismo “yo quiero hacer esto toda la vida”. Recuerdo que todo esto me marcó muchísimo, y son unas de las pocas cosas que recuerdo exactamente cómo fueron.

A los 12 años de edad mi familia me compró una guitarra eléctrica, una Faim recuerdo, era muy mal alumno, pero me aprendía los solos de Slash porque me gustaban mucho los Guns and Roses. Imitaba a Axl con otro amigo que también era fan.

Mi profesor de ese momento Alejandro Varela (gran guitarrista), me decía ok vamos a estudiar a Slash, toca casi todo en escala Mixolidio, luego de eso vas a ver que hay guitarristas mejores; allí me enseño los modos gregorianos y el sistema de acordes básico para aplicar los modos sobre los acordes correctos matemáticamente hablando. Con esa información empecé a componer canciones en la guitarra respetando el sistema que me enseñó, con acordes mayores, menores, dominante y con 5b. Entonces era fácil, 1 era mayor, 2 menor, 3 menor, 4 mayor, 5 dominante, 6 menor, 7 menor con la 5b. Y eso aplicaba empezando desde cualquier nota como tónica 1, y las escalas siempre sonaban bien.
Dentro de ese esquema compuse mis primeras canciones.

Luego fuimos avanzando y aprendiendo la escala armónica, melódica, con 7mas, etc… y zapábamos mucho con Alejandro, improvisábamos a la vez, el tocando los acordes y yo punteando y viceversa.

Después fui a un profesor de heavy metal clásico, para aprender ejercicios de velocidad que usaban Malmsteen, Steve Vai, Satriani, etc… quería tocar más rápido, pero no era lo mío ir tan apurado, igualmente algo aprendí, pero técnicamente no era un virtuoso tocando, era más intuitivo y de crear melodías, mechadas con obligados; así me formé como guitarrista, y luego de unos años ya era primera guitarra en una banda, y cantaba, componía y producía otra a mis 17 años.

En 2001 empecé el conservatorio, hice el ciclo básico de 4 años en 2 años con un promedio 9/10. Ahí si estudie muchísimo, aprendí a ser más disciplinado, y mucha de esa formación clásica me sirvió mucho para lo que llegaría luego: ser músico profesional.

Luego del conservatorio estudié armonía y composición con Cesar Franov (bajista de Spinetta Jade, Litto Nebbia, Fito Páez, etc…), con él lo primer que vi fueron las escalas diatónicas y los acordes con 7mas. Ahí ya todo me sonaba más elegante y más sofisticado; ese fue otro clic, donde aprendí muchísimo. A los 6 meses de estudiar con él un día me dijo que llene un cuaderno de partituras con unas 50 hojas pentagramas, y que escriba acordes en armonía en 4/4, con notas pedales que los vinculen. En una semana le llevé el cuaderno todo completo; se sentó al piano, yo con la guitarra, tocamos todo el cuaderno, terminamos, cerró el cuaderno, me lo dio y me dijo: listo, anda, no estudies más.

A partir de ahí empezó todo de nuevo. En 2008 grabé mi primer disco EP de 4 canciones producido por dos integrantes de Los Fabulosos Cadilllacs (Mario Siperman y Daniel Lozano). Luego grabé mi primer LP Tiene que ser así en 2013 donde tocaron músicos de primer nivel como Litto Nebbia, Daniel Colombres, etc…
Entre esos años toqué mucho en vivo, en Buenos Aires y las provincias argentinas, con banda y solo. Pero siempre como solista, porque no quería joder a nadie ni debatir si lo que yo hacía estaba bien o mal. Sabía que el camino tenía que hacerlo solo, y que quienes quisieran acompañarme serían bienvenidos.

Luego de años de tocar mucho, en 2017 grabé una canción que me subió mucho la vara a nivel producción, se trata de Me decías, producido por Walter Piancioli, de la banda argentina Los Tipitos, de la cual siempre fui fan, trabajar con él, hacerme amigo, estar en el proceso de producción, etc… me cambió la cabeza y me di cuenta que mis canciones podían producirse en un nivel muy alto, para jugar en las grandes ligas.

Con esa canción hice un videoclip y me fui a México. A la semana de llegar a México me llamaron de una disquera, firme con ellos y relanzaron mis discos desde allí, estuve un año haciendo prensa en muchísimos medios mexicanos (radio, televisión, etc..).

En 2017 lanzo un disco nuevo titulado “Más que demos”, que recopilaba demos que yo había grabado en el año 2000, cuando hacía temas con el sistema gregoriano aun, que lo grabamos con músicos muy buenos que vivíamos en el mismo barrio, 5 canciones mías, en un garaje abandonado de San Martin, Buenos Aires, con una porta estudio de 16 canales, 1 amplificador, algunos mics, y era un material que me quedo ahí en un cajón porque a quienes se los hacía escuchar me decían que eran demos. Entonces esas 5 canciones las remasterizamos, sumé otros demos grabados en 2002 y en 2009, grabé tres canciones más en México y lancé un álbum de 10 canciones con ese título “Más que demos. Porque si me estaba dando a conocer en México, sentía la necesidad de que se escuche lo que yo había grabado anteriormente mechado con grabaciones nuevas.

Luego de lanzar ese disco en diciembre de 2017, y al comienzo de 2018, yo ya viviendo en México, me llaman para grabar 2 canciones en el estudio que había sido de Juan Gabriel, el divo de Juárez, artista popular por excelencia, admirado y querido en todo el mundo.

El estudio era literalmente un palacio. Allí me encontré con profesionales de altísimo nivel, grabamos 2 canciones mías, de amor, filmamos un videoclip en Cancún, que se lanzó por Vevo, la plataforma de videos de artistas internaciones, con la premisa “nuevo single del aclamado cantautor argentino”; definitivamente México me había puesto en un lugar muy importante como artista dentro de la industria.

Así es que comencé a tocar en vivo en México, presentando mis canciones, tanto en formato acústico como con banda. Realizando presentaciones en CDMX y en diferentes estados.

En 2019 regreso a Argentina, doy una seguidilla de conciertos en set solo, con full band, Cristian Lopez Band ya había sido un concepto de concierto que daba en formato conjunto de rock, con canciones de mis discos y canciones inéditas, con lugar para la improvisación, algo que fue tomando cada vez más forma y que en Argentina se fue asentando show a show. En mayo de 2020 lanzo Motivos Equivocados, mi tercer álbum LP de estudio, a través del sello Upm y la distribuidora mexicana Casete. Enseguida que lo lanzo comienza la pandemia y todos en sus casas. Allí me llega la propuesta de Upm para ser el productor del sello, comienzo produciendo 1 canción y el resultado fue más que suficiente para que el Ceo me dé el lugar de único productor musical del sello. Así, en nuestras casas y a distancia, armo un equipo de músicos e ingenieros, Upm comienza a enviarme artistas que quieren ser producidos, a pesar de la pandemia encontré un método muy práctico y eficaz para producir, grabar, mezclar y masterizar canciones nuevas, originales, artistas geniales. Con mi equipo llevamos producidas unas 40 canciones, todas a un nivel muy alto y listas para ser parte del nuevo cancionero mundial, produje para Argentina, México, Alemania, Chile y Haití.

Ser productor fue algo que me encontró y no tanto que yo lo haya buscado, pero descubrí que tengo la empatía suficiente para recibir una canción, una idea; desarrollarla, producirla, grabarla, contar con músicos que comprendan lo que pretendí en cada canción, y el resultado es tener muchos artistas que ya eran buenos y que ahora tienen un material discográfico de alto nivel. Subirles la vara fue básicamente mi trabajo, lo que algunos productores también habían hecho con mis canciones, pude y supe aplicarlo en otros artistas que no sea yo mismo.

En medio de la pandemia también grabé un disco nuevo mío de 10 canciones nuevas, que aún está inédito y que estamos en negociaciones para que haya un lanzamiento lo más masivo posible, porque estoy convencido que es el mejor disco que grabé hasta ahora. Así que en este momento estamos trabajando en ese lanzamiento y seguimos con las producciones.

Luego de tocar mucho en mi regreso a Argentina, logro llegar a tocar en un teatro por primera vez, esto fue en Diciembre de 2021, con Cristian Lopez Band ya como banda asentada, sonando muy bien, para un aforo de 250 personas, concierto de más de 2 horas con todas canciones propias, de mis discos lanzados y de mi disco inédito, se filmó a 5 cámaras, se grabó en multitrack, salí en Billboard, una de las revistas más importantes del mundo, y este 2022 es muy prometedor respecto a mi proyecto musical y también en mi rol de productor.

¿Cómo mis acciones y mis talentos contribuyen a la democracia?

Las expresiones genuinas, auténticas, honestas, siempre fueron a las que yo me aferré para escribir mis canciones. Todos los cambios políticos, los nuevos paradigmas, el movimiento social, la consciencia colectiva, surgen primero de la cultura.

Teniendo siempre en claro esto, uno sabe que lo que escribe, lo que canta y lo que exhibe tendrá un impacto en menor o mayor medida en la cultura del mundo, porque más temprano que tarde, las canciones que están bien hechas y bien producidas llegan a una audiencia, y va construyendo un lenguaje, propone diferentes miradas sobre una o más temáticas, uno siente que está aportando su granito de arena para construir un mundo mejor, a veces sin ser muy consciente de que como creador lo que uno genere tendrá un impacto en el corazón y en la mente de las personas que consuman arte, y en este caso canciones, que es música pero que también es letra, textos, sobre vivencias personales, vivencias ajenas, cuestiones sociales, políticas, etc… Y esto para la democracia es vital, que la música, las canciones, el arte, sean expresiones genuinas, y que no queden relegadas a las modas, el marketing, las tendencias, o lo que se quiera instalar como música, sobre todo en un momento en donde lo que suena en las radios maisntream no está tocado por seres humanos; de hecho son máquinas robóticas por las que salen notas que a su vez están manipuladas desde los instrumentos que se ejecutan hasta la propia voz de los que cantan, hay artistas que hasta cantan en vivo con Auto tune, que no es solamente un efecto, es un afinador en tiempo real que genera a su vez un efecto en sí mismo por defecto. Algo que hubiese sido impensado por cualquier músico que se dice serlo.

Entonces la democracia permite que todo eso quede expuesto, y la historia dirá cuál es la música auténtica y genuina y cuales son sonidos prefabricados para generar x impacto social y político. Pero la libertad está bien, las expresiones siempre son expresiones, acertadas o equivocadas, pero está bueno que eso quede expuesto y que en un momento el oyente decida si quiere escuchar maquinas o instrumentos ejecutados por seres humanos.

En mi caso utilizo algunos recursos y efectos tecnológicos, pero siempre preferí enchufar mi guitarra al amplificador, tocar y cantar lo mejor posible. No acepté jamás hacer playback, ni siquiera cuando estuve en la televisión. Y utilizo algunos pedales y efectos si es necesario vestir un poco más lo que ya está bien tocado y cantado. Esa es la manera que a mí me gusta. Luego cada quien puede hacer lo que se le antoja. Somos libres, o deberíamos serlo.

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