Cindy Soto

Nací en Caracas-Venezuela el 25 de abril de 1986, estudié Diseño Gráfico en la universidad José María Vargas y posteriormente en el Instituto Universitario de tecnología Industrial Rodolfo Loero Arismendi (IUTIRLA).

Siempre fui mala para las áreas de ciencias naturales, y el lado artístico y creativo siempre se me daba mejor. Inicialmente quise estudiar urbanismo, aunque por asuntos económicos tuve que decidirme por diseño gráfico, y realmente tomé una excelente decisión; me enamoré de esta carrera. Es tan exigente e inentendible como otras, requiere de entrega y compromiso, y de muchísima creatividad, pues engloba todo, desde psicología, historia, geometría, hasta cualquier campo del conocimiento en el que una persona o empresa requiera de un Diseñador Gráfico para darle forma a sus ideas, y comunicarlas con facilidad.

Mi marca: Choco Diseño, hace referencia a mi gusto por el chocolate y al hecho de que muchos compañeros de trabajo me llamaban así. Y uno termina haciendo lo que le gusta, o fusionando sus gustos en lo que hace.

Mis primeros trabajos fueron para la Superintendencia de la Actividad Aseguradora, colaborando en la creación de la campaña de lanzamiento de la Sala situacional de Salud y su 0-800, y luego en Inversiones Yaryur C.A. donde adquirí el conocimiento sobre piezas de diseño industrial y publicidad para puntos de venta de marcas reconocidas dentro y fuera del país. Seguí mi trasegar por el diseño publicitario durante varios años hasta que en 2019 exploré con fascinación el mundo de la diagramación y maquetación para revistas; trabajé un tiempo con Medina Liber editorial transnacional de España. A inicios del 2020 trabajando de manera independiente encontré un pequeño refugio artístico conceptual en el proyecto Libresta El Flautista. Heme aquí, a su servicio, disfrutando lo que hago y trabajando con amor para ustedes, los lectores.

¿Encuentro magia en el Diseño Gráfico?

Por supuesto ! De una idea nace una identidad, una marca, un estilo, una imagen que representa todo lo que una persona desea; mediante el proceso creativo y análisis del mercado, los diseñadores trabajamos -de manera casi anónima- para dar vida a grandes ideas que muchas veces se pierden bajo el nombre de empresas o personas. Nosotros prospectamos sus sueños y los conectamos con aquellos a quienes quieren llegar.

Durante el confinamiento emprendí un negocio propio junto con mi esposo y un amigo. Se trata de la venta de comidas rápidas bajo la modalidad ‘Delivery’, ya que es una manera de reinventarse y obtener dinero en estas circunstancias que estamos viviendo, y que aún en Venezuela se ve de manera crítica, pero a futuro nos expandiremos y accederemos a un local para que CJ Delivery Food sea un ícono. El Diseño se encargará de ello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba