Christian Macías

Soy Christian Macías, nací en Bogotá hace 30 años, pero me crie desde muy pequeño en Villavicencio, cantautor, escritor y abogado Magíster en Derechos Humanos, Democracia y Justicia Internacional de la Universidad de Valencia, llevo intercalando el oficio jurídico y el artístico por más de 10 años.

Gracias al talento para escribir y cantar he sido premiado varias veces en el concurso de cuento y poesía de la Universidad Santo Tomas y en el concurso de canto Cruz de Calatrava de la misma institución, lo que ha significado estar presente como autor en 3 de los 4 libros de cuento y poesía publicados por la Universidad Santo Tomas en Villavicencio.

En cuanto a formación en estas artes, el camino no ha pasado por la academia, el primer maestro del que recibí lecciones de poesía y de allí una manera más apropiada de encontrar las palabras, fue el poeta José Vicente Casadiego León, por allá en el año 2007, cuando el maestro impartía un taller de cuento y poesía en la biblioteca Germán Arciniegas, y fue él, quien por primera vez leyó los escritos que venía acumulando por años y me alentó a mejorar y seguir escribiendo, ello me ayudo también a mejorar mis composiciones musicales y aunque soy un músico bastante empírico hoy en día ya cuento con cuatro sencillos musicales en todas las plataformas digitales, todo ello con el patrocinio de mi profesión como abogado, que me ha permitido invertir sus réditos en el arte.

Este año ha sido para mí la oportunidad de dar a conocer un poco más mi trabajo artístico, por primera vez gané un concurso municipal de poesía e hice parte como artista del 53° Torneo Internacional del Joropo, esto de la mano del lanzamiento de mi nuevo sencillo “Mi mundo al revés, en el cual voy escudriñando un hilo identitario a mi personalidad musical y el cual es el preámbulo para el lanzamiento de mis próximas canciones en búsqueda de una evolución musical.

¿Cuáles consideras que son los 3 aportes principales de la industria musical y del sector editorial para la formación emocional, así como el fortalecimiento de valores humanos en la sociedad actual y en las distintas esferas generacionales?

Considero que los principales aportes de estos dos sectores son la empatía, el alcance y la libertad de expresión. La empatía por la posibilidad que existe dentro de estos dos ámbitos de sentirse identificado con un personaje, una canción o una frase, esto puede generar cambios positivos en el ser humano, por medio del arte por un momento poderte poner en los zapatos de otro, en cuanto al alcance me refiero a la posibilidad de llegar muy lejos con el mensaje, esto puede ser positivo o negativo de acuerdo a la voluntad del artista, sin embargo pensando desde la buena fe, estas herramientas han sido desde siempre el camino más corto para transmitir cualquier mensaje. Por último la libertad de expresión, hoy en día, está al alcance de todos incursionar en estos ámbitos, sin importar el tipo de ideas o mensajes, hay cientos de plataformas y editoriales dispuestas a publicar tu trabajo y dejar que te expreses.

Los siete grandes principios de la navidad (propuestos desde nuestro enfoque editorial) son: humildad, gratitud, generosidad, solidaridad, perdón, reconciliación y renacimiento ¿Cuáles de esos valores consideras que se han desdibujado en la industria musical y el campo de la literatura universal, comercial y de auto superación?

Sin duda alguna la humildad es un principio que ha venido desapareciendo tanto en la industria musical como en el campo de la literatura, el fenómeno de los números en las redes sociales ha creado una falsa realidad de estrellato, que viene afectando en gran medida el campo artístico, así mismo esta situación deviene en ingratitud y falta de solidaridad, la desconexión con el mundo real trae efectos muy negativos en la personalidad de los artistas.

Como escritor ¿Qué rol has desempeñado, que haya aportado a la construcción de tejido social en tus entornos?, ¿Qué consideras que debe hacerse para reconectar a la sociedad a nivel emocional consigo misma, pero también con sus iguales y que no tenga que ver con la tecnología?

Escribir te da posibilidades infinitas, a partir de las letras he podido exponer ideas y críticas a diferentes ámbitos sociales, con ellas en pequeños espacios de divulgación he logrado propiciar debates en torno a problemáticas que nos competen a todos y que por momentos ignoramos, esto tiene mucho que ver con la reconexión emocional de la sociedad, la nueva normalidad implica volver a tomarnos los espacios culturales, salir a los parques, a las plazas, conversar, compartir nuestros artes, propiciar nuevos lugares de conexión, al final reconectar es recordar que estos vivos y entender que de nuestro actuar depende el futuro del mundo.

Textos:

POR MIS DIOSES

Zuhé

Radiante mensajero de la vida,
Alimento de las flores y el fauno,
Fruto de tu piel, el día,
Consecuencia de tu adiós, la noche.

Chía

La caótica negrura de la noche, Chía,
Tu luz, guianza y compañía, me salva.
Te elevas en la noche como un ave entre las nubes,
Tu resplandor furioso entre el reflejo de los ríos, anda.

Cocha

Existencia misma en una gota,
Ciclo del amor místico,
Las nubes, la tierra y el aire te conocen,
Sanas con tu beso un alma rota.

Pacha

Conexión del ser al estar,
Portavoz de frutos y montañas,
Tu erupción suele curar,
Lo que el humano ha herido en tus entrañas.

Macarena

Madre selva reinante,
Vestida siempre de verde traje,
Lúcida guardiana del paisaje,
Pulmón del mundo, armazón del aire.

Cactus

Cardo espinoso, flor de vida,
Das y quitas, dependiendo de quien mira.
Espíritu místico del desierto,
Salvas sin tortura al ser hambriento.

Madre

Perfección, consuelo y esperanza,
Huracán de amor, flor de crianza,
Tú el pincel, yo el lienzo,
Tu vientre, autor de mi comienzo.

Dinero

Espejismo vano de alegría,
Risa tenue envuelta de mentira
Cuando abunda trae compañía,
Cuando falta ahuyenta la empatía.

Muerte

Suerte incierta y esquiva,
Imprecisa y mentirosa,
Hurta a veces a quien quiere,
Ignora a veces al que llora.

LA SIERRA Y EL LLANERO

Vinieron en silencio de tierras lejanas a robar mi tierra,
A llevarse el llano, la sierra y la alegría,
Queriendo saquear los pueblos, al llanero y al caballo,
Pretendiendo sembrar tristeza donde antes bebía el ganado.

Vinieron de tierras lejanas a imponernos reglas,
A tratar con discursos vanos de cambiar ideas,
Vinieron a matar chigüiros y secar el agua,
A comprar conciencias y a vender mentiras.

Y se marcharán, con la ropa sucia y las manos vacías,
Exhortaron al orgullo del llanero y este respondió bravío,
Desmayó el silencio y despertó el sonido,
Como una bandada de pájaros cantando en la mañana.

Rugió la serranía y el rio acentuó los colores,
Como un arcoíris de agua reclamó su fundo,
Un tornado de semillas invadió el ambiente,
Y cosecho de nuevo el alma del pueblo llanero

No habrá consecuencias graves,
El cóndor de la tierra arrancará la sanguijuela,
La sangre negra seguirá en la piedra,
Y la esperanza cantará de nuevo en la alborada.

Seremos libres hasta la próxima guerra,
Con las cotizas puestas para emprender camino,
No habrá descanso nunca en el paraíso,
Listos siempre en la sierra, para defender la fantasía.

AMOR NATURAL

No sabía que roncabas,
Tampoco que te despertabas tan despeinada,
Ni de la baba que dejabas todas las mañanas sobre la almohada,
No sabía nada.

No sabía que eras estricta con el orden,
Ni que limpiabas una y otra vez la casa,
Tampoco que hacías ruido al comer,
O de tus bailes divertidos tras la ducha.

Que gracia más perfecta,
No sabía que me enredaría en tus simplezas,
Lo que te hace más humana,
Lo real llenando de calor mi alma.

No sabía que me amarías al roncar,
Ni que adularias mi look al recién despertar,
O que ignorarías la baba que dejo impregnada en las almohadas,
No sabía nada.

No sabía que tolerarías mi desorden,
Mi capacidad para ensuciar toda la casa,
Mi forma lenta de comer o las mil horas que tardo en la ducha,
No sabías nada.

Que suerte encontrarnos, para ser reales,
Para desnudar nuestra más secreta naturaleza,
Saber que amar, es algo más que besos y caricias,
Para sentirnos libres, aunque a veces pesen las cadenas.

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