Carol Buitrago

Soy una mujer colombiana, con intereses en las áreas de la conservación de ecosistemas terrestres y marinos. Desde una corta edad mostré una gran fascinación por los animales, la naturaleza y el arte, que me llevaron a estudiar la carrera de Biología en la Universidad Nacional de Colombia. En 2011 obtuve mi pregrado en ciencias biológicas y unos años mas tarde realicé una maestría en Ecología en la Universidad Libre de Bruselas donde profundicé mi conocimiento sobre los corales y su importancia en los ecosistemas marinos más biodiversos del mundo, los arrecifes de coral. Tras terminar mis estudios de maestría, me mudé a Arabia Saudita para continuar mis estudios de doctorado en la Universidad de Ciencia y Tecnología del Rey Abdullah donde mi enfoque principal fue la genética de las poblaciones de corales en el mar Rojo. Hace un par de semanas defendí exitosamente mi tesis doctoral y en este momento me encuentro terminando algunos proyectos adicionales también relacionados con arrecifes de coral.

La dedicación y el empeño que siempre e puesto en las cosas que hago me han permitido estudiar en el exterior completamente becada, y la experiencia de compartir en ambientes multiculturales ha sido muy enriquecedora.

En congresos internacionales he conocido muchos científicos admirables que han contribuido en el avance de la ciencia y la conservación de ecosistemas marinos. Sin embargo, conocer a Charlie Veron fue realmente asombroso, él es un científico australiano que ha descubierto mas del 20% de las especies de corales que se conocen hoy en día.

Aunque he participado en estudios muy interesantes que van desde el ensamblaje de genomas de corales hasta genómica de poblaciones coralinas, en el año 2018 participe en el proyecto CBASS (Coral Bleaching Automated Stress System), un sistema de tanques portátiles para evaluar la termo-tolerancia de los corales de manera estandarizada, permitiendo comparar especímenes en diferentes lugares del mundo. el año pasado publicamos el primer articulo científico introduciendo CBASS a la comunidad científica donde ah tenido mucha acogida. El artículo titulado “Standardized shortterm acute heat stress assays resolves historical differences in coral thermotolerance across microhabitat reef sites” fue publicado en la revista científica Global Change Biology y también fue destacado en el magazine Scientific American por su gran relevancia en el contexto del cambio climático y el blanqueamiento coralino.

Carol, ¿Cómo afectan nuestras actividades cotidianas el Índice de Salud de los Océanos? ¿Cuáles son las acciones más perjudiciales, qué propuestas hay para mitigar estos impactos y qué estrategias debemos implementar a nivel Estatal y corporativo para prevenirlos?

Tristemente el estado actual de nuestros océanos es crítico, debido al efecto combinado de estresores locales y globales que incluyen la pesca extensiva, contaminación por plásticos y otros residuos tóxicos, el turismo irresponsable y, por supuesto, el cambio climático que ha resultado por la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Creo firmemente que para rescatar nuestros océanos debemos a). reducir las emisiones de dióxido de carbono, b). fomentar un sentido de pertenencia con la naturaleza que nos incite a implementar cambios profundos en nuestro estilo de vida, c). reemplazar los combustibles fósiles por alternativas más ecológicas como la energía solar y eólica, d). reducir nuestra actividad consumista para evitar la generación indiscriminada de desechos, e). reciclar, reducir y reutilizar, f). recuperar ecosistemas y zonas protegidas (marinas y terrestres) en todo el planeta.

Hace sólo un par de semanas se publicó el sexto reporte del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) que evaluó cómo el océano y la criósfera han cambiado desde 2014 y como se predice que cambiara en años venideros en diferentes escenarios de cambio climático. El resultado general del reporte indica que el nivel del mar ha incrementado significativamente desde el periodo preindustrial lo cual ha tenido un impacto negativo en las comunidades costeras afectando su infraestructura, sustento y habilidad para cultivar.

Se prevé que un futuro incremento en el nivel del mar -a causa del derretimiento de los glaciares y a cambios en el represamiento de agua en zonas terrestres- depende directamente de la emisión de carbono a la atmósfera, y desafortunadamente aunque se mantenga la temperatura a largo plazo convenida en el acuerdo de Paris el incremento del nivel del mar sigue siendo inminente para el final de este siglo. De manera que es importante que los países asuman seriamente sus compromisos de emisiones de gases de efecto invernadero e incluso los reduzcan mas allá de lo convenido para prevenir una catástrofe ambiental.

¿Qué acciones debe implementar la Academia a nivel mundial, más allá de cartillas didácticas y lúdicas, para prevenir o reducir los impactos ambientales sobre los ecosistemas marinos?

La investigación académica es clave para encontrar soluciones a largo plazo que nos permitan mitigar el impacto de la actividad antropogénica en nuestros ecosistemas marinos y terrestres. Sin embargo, es deber de los políticos ejecutar acciones con sustento científico que beneficien a la comunidad por encima de los intereses económicos de unos pocos. Es irrisorio y preocupante a la vez que aún existan gobernantes que nieguen la existencia del cambio climático y sus devastadoras consecuencias.

Creo que la educación es clave para dar lugar a una generación más empática y crítica con las de- cisiones que se toman en los gobiernos. Los humanos tristemente hemos sido una especie muy egoísta y es probable que eso nos cueste nuestra propia existencia en este planeta.

¿Cuál es la actividad antrópica que más afecta los océanos?

Como mencioné anteriormente actividades antropogénicas loca- les (sobrepesca, contaminación y turismo no sostenible) y globales (emisión de gases de efecto invernadero) afectan la salud de los océanos a una escala diferente.

A grosso modo, ¿qué acciones propondrías a los sectores: construcción, hotelería, turismo y de alimentos para reducir la huella ecológica en los océanos?

El turismo debe ser legislado y controlado por entidades gubernamentales y ambientales que provean instrucciones claras a los turistas.

Por ejemplo, se debe educar a las comunidades locales para que regulen el turismo y hagan cumplir normas que incluye, pero no se limita a, la separación de los residuos, uso de bloqueadores solares eco-amigables, respeto por la fauna y flora locales.

La industria pesquera es responsable del deterioro de muchas poblaciones de peces y ha llevado a la extinción a muchas otras.

Entre las especies amenazadas se encuentran varias especies de atunes, bacalaos, salmones y tiburones. Si los gobiernos no prestan atención a este problema y si los consumidores no exigen consumir peces que provengan de prácticas sostenibles es muy probable que el ser humano desabastezca el océano y se exponga a sí mismo a la extinción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba